Teoría de la Aguja Hipodérmica ó Bala Mágica



Teoría: Aguja hipodérmica o bala mágica
Enfoque: Crítico
Origen: Sociológico y psicológico (conductismo)
Autores: Harold Lasswell, Charles R. Wright
Crítica: John B. Thompson

Es considerada como una teoría post hoc (a consecuencia de), nace después de la 1ra guerra mundial en 1930, al observarse los efectos y consecuencias que habían tenido los medios de comunicación (propaganda), como la manipulación de gente para que se uniera a este conflicto.
Una segunda causa relacionada fue
el auge de las ciencias sociales de la época por medio de las teorías conductistas, que hablaban de conceptos sobre estímulos y respuestas. Creyendo que un mensaje bien elaborado y transmitido por un medio masivo generaría una respuesta casi inmediata y uniforme.
La Teoría de la Aguja Hipodérmica trata de la manipulación o efectos que ejercen los medios de comunicación de masas sobre la población, ya que existe una causa-efecto entre el emisor y el receptor, es por ello que el mensaje llega directo al individuo (se inyecta) sin necesidad de intermediarios. Se considera que el mensaje no necesita ser verificado porque su contenido es incontrastable por el hecho que el medio de comunicación o los llamados líderes de opinión lo afirman. Los líderes de opinión son personas con carreras periodísticas que buscan el bien común y forman parte de los mediadores entre la política y la sociedad, con esto se genera un estimulo – respuesta que es causa de una reacción inmediata al mensaje por parte de la masa (grupo grande de personas). Mientras más se repita la información expuesta más probabilidad hay que se haga realidad.
Se pensaba que esta teoría era muy eficaz, por la idea de que se podía moldear directamente la opinión pública y lograr que las masas adoptaran casi cualquier punto de vista uniforme que el comunicador se propusiera asumiendo la existencia de ciertos estímulos transmitidos por los medios.

Es decir la teoría otorgaba un poder enorme a los medios, asegurando que estos eran creadores de posiciones políticas e ideológicas, ya que los medios empleaban la encuesta y el naciente análisis de contenido como estrategias para predecir la reacción de las masas. Al saber entonces la reacción podrían estructurar mensajes que influyeran en las creencias y posturas de la sociedad.

Crítica



Thompson en obra “Los Media y la Modernidad” afirma que no existe la gratificación instantánea, y lo sustenta diciendo que somos seres inteligentes con el poder de decidir e interpretar un mensaje. La teoría de la Aguja Hipodérmica es tomada como referente en la formación del campo académico de la Comunicación, pero se considera obsoleta.