Teoría Interaccionismo Simbólico


Teoría: Interaccionismo Simbólico
Enfoque: Pragmático, interpretativo y conductista
Origen: Sociológico
Autores: Herbert Mead, Robert Park, Paul Watzlawich, Edward T. Hall,
Gregory Bateson, Ray Birdwhistell, Don. D. Jackson, Stuart Sigman,
Albert Scheflen, Charles Horton Cooley,
Erving Goffman y Herbert Blumer
Crítica/aportación: Enfoque dramatúrgico (Goffman)
Período: 1938-1995

El Interaccionismo Simbólico surgió en el año de 1938 como una versión pragmática de la filosofía, basada en la sociabilidad y la temporalidad como instancias de la evolución del ser social. Su principal autor fue George Herbert Mead, quien se centró en la influencia de la mente, el yo y la sociedad, acciones e interacciones humanas, e hizo hincapié en los aspectos micro sociológicos y psico-sociales. Algunas de las principales categorías de la teoría son: el self o sí mismo, compuesto por el yo (individual) y el (social), El yo espejo del otro, término acuñado por Charles Horton Cooley, y el ritual, por Erving Goffman. Además se estableció una propuesta por Blumer, que sugiere que los significados de los símbolos no son universales y objetivos, en otras palabras, concibe al significado como individual y subjetivo; quizá razón principal por la que es criticada dicha teoría. En la concepción teórica general se destaca la naturaleza simbólica de la vida social.
Cabe destacar que la Teoría se originó en el marco de dos escuelas de los teóricos de la Comunicación, la Escuela de Chicago, y la Escuela de Palo Alto, también conocida como Universidad Invisible.


Escuela de Chicago



Comenzó con el estudio de las culturas occidentales en el s. XIX., particularmente a lo que refiere a grupos étnicos, indígenas, campesinos y migrantes de E.U. Dentro de ella surge la Antropología Urbana. Los temas fueron siendo cada vez más variados, como prostitución, religión, pandillerismo, etc. Algunos de los autores más importantes fueron Robert Park, Oscar Lewis, Robert Redfield y Aidan Southall. La esencia de las teorías e investigaciones de la escuela de Chicago radicaban en hacer énfasis en el individuo y su complejo proceso de acción, es decir en el Interaccionismo Simbólico. Los teóricos de esta escuela se oponían totalmente a las teorías socio-estructurales y culturales como las de Marx, Weber y Durkheim.
Los enfoques que giran alrededor del Interaccionismo Simbólico son el Pragmatismo y el Conductismo. El primero, Pragmatismo, se sustenta en la concepción de que no hay una verdadera realidad, no concibe a la mente como cosa o estructura, sino como un proceso mental de varias fases; además, entiende a la pragmática como aquella disciplina que estudia el lenguaje en relación a los que lo usan (individuos) y las circunstancias de la comunicación. El conductismo, por su parte, se preocupó por analizar las conductas observables de los individuos, es decir, estímulo y respuesta; sin embargo, no identificó diferencia alguna entre los humanos y los animales, hasta que Mead afirmó que había una diferencia cualitativa importante, la cual residía en que los humanos poseemos facultades mentales que nos permiten utilizar el lenguaje entre el estímulo y la respuesta para decidir una respuesta.


La Escuela de Palo Alto (Universidad Invisible):


En esta escuela surgen dos corrientes sobresalientes, una de ellas, la Perspectiva Interpretativa, y la otra, el Interaccionismo Simbólico; ambas consideran a la comunicación como una interacción social, antes que como cualquier otra cosa. De acuerdo a esta ideología, las relaciones sociales son establecidas directamente por sus participantes como sujetos que interactúan, por lo tanto establecen a la comunicación como la base de toda relación personal. Los autores de esta escuela son varios, destacan los siguientes: Gregory Baterson, Ray Birdwhistell, Don. D. Jackson, Stuart Sigman, Albert Scheflen, Paul Watlawitz, Edward T. Hall y Erving Goffman.
La Universidad invisible se centra en el hecho de que la comunicación es una interacción social, célula base de las relaciones sociales y por tanto el proceso por el cual los individuos nos influimos mutuamente. Gregory Bateson, uno de sus principales exponentes, la definió como la matriz en la que encajan todas las actividades humanas.
Watzlawick por su parte establece tres principios de la comunicación:
  • Al entrar en contacto dos sistemas de significación en una comunicación intercultural uno se da cuenta de que no está capacitado de transmitir con exactitud aquello que desea hacer llegar o producir el efecto que desea.
  • Aprender una lengua o una información sobre una cultura se hace más sencillo que la adaptación e interiorización de valores o de emociones de otra cultura que no es la propia.
  • Que se intente respaldar la interculturalidad y del mismo modo rechazar la asimilación de formas culturales ajenas en la propia cultura, es una paradoja (Wittezaele, 1994).
El Interaccionismo Simbólico dio pauta a propuestas como las referidas a desviación social o al enfoque dramatúrgico de Goffman, pues según Álvaro (1999), estas propuestas al igual que el Interaccionismo Simbólico, concentraba sus esfuerzos en la conciencia del individuo, aunque con el ánimo de explicar a partir de éste lo social, es decir, las comunidades urbanas (sociedad).